Abelardo De La Espriella: una trayectoria académica y legal al servicio de la república

El ejercicio de la Presidencia de la República exige una conjunción de experiencia, carácter y una profunda comprensión del andamiaje legal que rige a la nación. Abelardo De La Espriella, lejos de ser un improvisador, aporta una solidez académica y una trayectoria profesional de más de dos décadas marcada por la estricta aplicación del derecho y la ética inquebrantable.

Su perfil no se limita a la retórica; es el producto de un constante perfeccionamiento en las ciencias jurídicas, necesario para quien propone una visión de futuro y la reorganización de las finanzas y la seguridad del Estado.

La formación de Abelardo De La Espriella es vasta y profunda, abarcando las áreas neurálgicas del Estado. Abogado de la Universidad Sergio Arboleda de Colombia, su especialización se extiende a los pilares del orden social: Especialista en Derecho Penal y Ciencias Criminológicas de la Universidad Externado de Colombia y  Especialista en Derecho Administrativo de la Universidad del Rosario de Colombia.

Su dedicación al conocimiento se ha visto reconocida con distinciones internacionales, como el Doctor Honoris Causa Internacional en Derecho otorgado por la Fundación de la Universidad de Parma (Italia) y la Federación Iberoamericana de Abogados, y el Doctor Honoris Causa en Derecho de la Universidad Autónoma del Caribe (Colombia).

Durante más de 22 años Abelardo ejerció como abogado penalista y litigante, fundando en 2002 la firma De La Espriella Lawyers, considerada una de las más importantes de Colombia. Su paso por la abogacía no solo demuestra su capacidad empresarial, sino su compromiso con la justicia.

Sostiene que la ética del abogado se basa en la ley y no en hacer juicios morales sobre sus clientes, actuando siempre como un auxiliar de la justicia amparado por la Constitución.

Manejó más de 5000 procesos, dedicando entre el 25 % y 30 % de sus casos a la modalidad pro bono. Representó a figuras públicas y a víctimas como Natalia Ponce de León y Rosa Elvira Cely, cuyos casos resultaron en la tipificación de nuevos delitos, dejando un legado tangible en la legislación colombiana.

A pesar de los cuestionamientos inherentes a una profesión de alto perfil, asegura que, tras más de dos décadas de ejercicio profesional, no tiene ninguna sanción disciplinaria, proceso penal o decisión judicial en su contra, lo que comprueba que actuó siempre conforme a derecho.

Esta hoja de vida, marcada por la disciplina, el conocimiento y el apego estricto a la ley, es el mejor aval para quien se compromete a restablecer la seguridad física y jurídica y el orden en Colombia.

Súmate al ejército de Defensores de la Patria y trabajemos juntos por una Colombia más segura, próspera y justa.

¡Firmes por la Patria!

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