El abogado Abelardo De La Espriella reafirmó con vehemencia que no tiene conflictos de fondo con la libertad de expresión ni con los periodistas en general. Aclaró que su controversia se circunscribe a “cinco o seis” comunicadores en particular, a quienes acusa de “inventar cosas”, y contra los cuales ha interpuesto acciones legales conforme a la Constitución y la ley.
En sus declaraciones, sostuvo que no objeta el ejercicio periodístico riguroso siempre que prime la verdad en una investigación judicial, y destacó que, a lo largo de su trayectoria, ha representado a medios como la Revista Semana y diversos periodistas, lo que respalda su respeto por la libertad de prensa.
Por otra parte, de manera enérgica, De La Espriella mencionó a periodistas como Daniel Coronell, Cecilia Orozco y Gonzalo Guillén a quienes acusó de estar detrás de publicaciones falaces, y sostuvo que, ante esas situaciones, su respuesta es acudir a los mecanismos legales establecidos, en lugar de incurrir en acciones arbitrarias o intimidación.
“¿Qué los busque? ¿Qué les ‘meta la mano’?, yo recurro a los mecanismos que me da la Constitución y la ley para esos efectos… que asuman con responsabilidad y ardentía de hombres lo que escribieron…”.
Estas palabras resuenan con episodios anteriores donde De La Espriella enfrentó públicamente a periodistas como Daniel Coronell o Cecilia Orozco por entender que existía un sesgo en sus publicaciones y procedió con demandas por presunta difamación, como cuando manifestó que estos “viven inventando cosas” y advirtió tener causas legales abiertas contra ellos.
La tensión entre De La Espriella y dichos comunicadores no es nueva. En 2017 y 2018 el abogado había manifestado abiertamente enfrentamientos con Daniel Coronell y su entorno mediático, incluyendo a periodistas como Gonzalo Guillén, Yohir Akerman, Cecilia Orozco e Ignacio Gómez, los cuales, según él, emprendieron una campaña mediática y judicial en su contra, lo que motivó denuncias por presunta difamación.
La estrategia del abogado es canalizar sus controversias a través de la vía judicial y no alzar acusaciones ofensivas sin respaldo legal, insistiendo en que su reclamo se basa en hechos concretos, defendiendo así su buen nombre y ejerciendo su derecho a la defensa de manera profesional.