El asesinato del senador Miguel Uribe Turbay no quedará sin castigo. Así lo sostuvo el candidato presidencial Abelardo De La Espriella quien calificó el hecho como un ataque directo a la democracia que requiere una respuesta institucional contundente.
“Este crimen no puede quedar impune. Si no tenemos seguridad no vamos a tener nada; si no tenemos justicia, tampoco habrá futuro. No he venido aquí para arrodillarme ni negociar con los enemigos de la República sino para enfrentarlos, derrotarlos y castigarlos”, expresó parafraseando las palabras del padre de Uribe Turbay durante las exequias.
El atentado contra Miguel Uribe ocurrió el 7 de junio de 2025 y, tras dos meses de lucha por su vida, falleció el 11 de agosto, lo que lo convirtió en el número 97 en la cruenta lista de líderes sociales asesinados durante este años, en la categoría politica, según reportes de prensa nacional e internacional (El País).
La magnitud del crimen ha generado un debate sobre la seguridad de los líderes políticos y el alcance de la violencia electoral en Colombia.
El funeral, realizado el 13 de agosto en Bogotá, se llevó a cabo sin presencia de representantes del Gobierno por decisión de la familia, un gesto que fue interpretado como símbolo de la creciente distancia entre el Ejecutivo y la oposición (El País).
La Fiscalía General de la Nación evalúa calificar el asesinato como crimen de lesa humanidad, lo que impediría su prescripción y reforzaría el compromiso de investigar y sancionar a todos los implicados (Diario Las Américas).
De La Espriella cerró su mensaje con un llamado a la ciudadanía: “Este no es solo un atentado contra un hombre, es un golpe a la democracia. Quien ataca a un líder político atenta contra el derecho de todo un pueblo a decidir su futuro. Y yo no permitiré que eso quede en la historia sin justicia”.