El precandidato presidencial Abelardo De La Espriella anunció puestos de mando unificados permanentes hasta lograr resultados efectivos en materia de seguridad. Visitó a familiares de las víctimas y comerciantes afectados con los ataques en la capital del Valle del Cauca.
“No podemos dejarnos arrinconar por el narcoterrorismo cobarde que quiere empoderar a los bandidos y destruir a la gente decente que, como ustedes, hace grande con su trabajo a Colombia”.
Con estas palabras el precandidato presidencial Abelardo De La Espriella se dirigió a las familias de las víctimas y comerciantes que resultaron afectados con el atentado terrorista que ocurrió en Cali, en inmediaciones de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, en agosto pasado.
El líder natural del movimiento Defensores de la Patria visitó el lugar de la tragedia y aseguró que someterse al miedo no puede ser una opción: “No podemos permitir que los grupos armados sigan convirtiendo a Cali en el laboratorio del terror. A los bandidos no se les puede ceder más terreno”.
De La Espriella aseguró que con él, la seguridad será prioridad y se comprometió a instalar puestos de control permanentes en cada uno de los departamentos del país que tendrán como misión capturar o dar de baja a los bandidos que están sembrando el terror en el territorio nacional. Y precisó que lo que Cali necesita es más pie de fuerza con tecnología para enfrentar la delincuencia y “los cojones para tomar las decisiones que esta ciudad exige”.
El precandidato también afirmó que Cali merece ser reconocida por su cultura, su talento y su espíritu trabajador, no por la violencia: “Cali no puede seguir llorando a sus hijos, ni enterrando a sus jóvenes. Esta ciudad, que es símbolo de alegría, merece vivir en paz. Con un gobierno firme los criminales dejarán de mandar y serán los ciudadanos de bien quienes vuelvan a caminar tranquilos por sus calles”.
El precandidato se reunió con la comunidad en el sector donde ocurrió el atentado terrorista que mató a siete personas, entre ellas a un menor de edad, y dejó 78 heridos. Este acto se suma a los ataques ocurridos en junio pasado en la capital del Valle del Cauca, donde los muertos y heridos los pusieron los habitantes de los barrios Manuela Beltrán, Marroquín sector Los Mangos y Meléndez.